lunes, marzo 19, 2012

El otro día fui a ver John Carter


El cine es y siempre ha sido una experiencia especial. La tecnología, avanzada tal cual es y lo que le falta, no ha podido igualar la sensación de sentarte en una sala de cine frente a la enorme pantalla, con las luces apagadas y el sonido envolvente. Y la experiencia de ir al cine por primera vez queda marcada como uno de los eventos más inolvidables de nuestras vidas. Y no importa cuantos años pasen, cuantas innovaciones tecnológicas aparezcan, ir al cine es un clásico que difícilmente pasará de moda.

John Carter es un intento de regreso a los clásicos. Basada en el libro “Una Princesa de Marte”, escrito por Edgar Rice Burroughs hace 95 años, tiene todos los elementos de una aventura fantástica, una historia de ciencia ficción con un toque de cuentos de hadas. Tiene al héroe, al villano, a la princesa que debe ser rescatada y un reino entero que hay que salvar de su inminente destrucción.

John Carter es un ex-soldado confederado con un pasado tormentoso; nunca ha sido un hombre que busque la guerra, pero prefiere estar preparado para ella. Después de los eventos de la guerra civil estadounidense, John Carter se ve envuelto por la fiebre del oro y en su búsqueda por riquezas; encuentra de manera accidental un boleto a Marte, donde se ve en medio de otra guerra civil  y deberá elegir a lado de quien luchar.

Yo me confieso un aficionado de las historias fantásticas, de la ciencia ficción y de los cuentos clásicos. John Carter es una película dinámica, con una historia que tal vez se sienta repetida. ¿Y por qué no? Si muy probablemente fue este libro el que haya inspirado a varias generaciones de escritores y cineastas.

John Carter me transportó a mi niñez, volví a ser ese niño de 12 años que se emocionó al borde de la euforia cuando vio Star Wars por primera vez; ese que devoró los libros de Harry Potter y La Materia Oscura. Fue un viaje para todos los sentidos, las imágenes, la música, la historia, los personajes; todo embonó perfecto y de repente estaba sumergido en la historia. Estaba en Marte, en medio de la guerra y deseándole suerte a los buenos para que ganaran la batalla. Todo libre de recursos hollywoodenses, como los twists y clichés que ahora consideramos “realistas”.

La historia no guarda sorpresas para aquellos que han leído un libro de fantasía o de ciencia ficción o para aquellos que hayan ido al cine en los últimos años; pero eso no significa que la historia no sea hermosa, maravillosa e incluso hasta inspiradora. 

A veces es bueno regresar a los clásicos, donde los buenos son buenos, los malos son muy malos y quieres que el bien triunfe sobre el mal y todos vivan felices para siempre. John Carter ofrece aventura, esperanza y emoción durante todos los 132 minutos de duración. Es un viaje frenético, que nos sumerge casi sin que nos demos cuenta en un mundo al que no muy pronto querremos abandonar. 

Creo que está de más hablar de los aspectos técnicos, los efectos especiales son de primer nivel; lo más destacado para mí sería la edición, que logra un ritmo energético y lo mantiene hasta el clímax, la cinematografía tiene sus puntos fuertes y a través de ella se percibe un homenaje a los viejos seriales de matiné de Flash Gordon y a los Westerns, mención especial a una toma amplia que muestra una persecución entre soldados americanos y apaches. 

Al ver John Carter no podremos evitar que nos recuerde a otras tantas películas, no debemos olvidar que ésta muy probablemente sea la historia que lo empezó todo y que inspiró muchas otras que hoy, para nosotros, son más familiares. 

Un libro fantástico y lleno de aventura, encontró casi 100 años después de su publicación, la adaptación que se merecía. Vayan a ver John Carter, vayan y rencuéntrense con su niño interior; vuelvan a creer que el bien siempre triunfa sobre el mal, vuelvan a sentir la emoción de ir al cine por primera vez.

Yo, muy probablemente, iré a verla otra vez.


Sergio.

1 comentario:

sebastian dijo...

que lindo John Carter!!!muy bueno el blog, te dejo mi musica si te interesa http://soundcloud.com/sebastian-cantisano