sábado, junio 26, 2010

Tu haces la fiesta

Los seres humanos nos estamos volviendo muy cómodos, consumidos por concepciones sociales que todos hemos abrazado y hecho nuestras, regidos por la moda y por tantas otras cosas superfluas que nada tienen que ver con nustra naturaleza prmitiva.

Todo el esfuerzo que hacemos por vernos bien, estar IN, tener los juguetitos tecnológicos más avanzados y por supuesto, tener el dineral para sustentar todo esto, no es más que el grito de una necesidad primordial que esta impresa en cada uno de nosotros desde hace miles y miles de años: Todos queremos ser amados.

Amar a alguien no es cosa fácil, menos en tiempos como estos, vivimos en un mundo donde las cosas se vuelven obsoletas con bastante rapidez y nosotros vivimos con ese temor constante por ser reemplazados por algo mejor. Al final, lo más irónico es que la única manera de que alguien te ame de verdad es siendo tú mismo, lo cual tiene una de las ventajas más grandes de este mundo: Es gratis. Y eso es algo que no ha cambiado en mucho tiempo.

Hay mucha superficialidad en el mundo y todos somos muy prontos a descartar a las personas basándonos en conceptos superficiales. Estamos obligados a jugar ese juego tan sólo para que nos presten la atención suficiente para poder hacerles ver a los demás que hay más de nosotros de lo que se puede ver. Cuando empezamos a pensar en estereotipos, nos olvidamos de las personas como individuos. Debido a estas reglas, desde muy temprana edad elegimos lo que queremos ser y si bien nos va, nos clasifican en más de una categoría.

¿Necesitamos todo esto?

Lo que necesitamos es saber que nos hace felices, a veces pueden ser las cosas mas simples del mundo. Yo tan sólo se necesitan un par de amigos y unas cuantas cervezas para que sea el mejor día de mi vida.

¿Qué necesitas tú?


© The SeRGe

lunes, junio 07, 2010

Creo que un fantasma me viola mientras duermo

En mi casa ya estoy acostumbrado a escuchar ruidos por la noche, pasos, muebles que se mueven, canicas y el refri que es el que más ruido hace.

Pero desde hace semanas me he dado cuenta que traigo muchas cicatrices de rasguños que ni idea de donde me los hice. Lo más curioso de todo esto, es que los rasguños, aunque en diferentes partes de mi cuerpo, son todos igualitos, como si me hubiera arañado una garra de tres picos o uñas. La primera marca me salió en la rodilla izquierda, la segunda en la espalda en la parte derecha y la más reciente y aún visible la traigo en el hombro izquierdo.

Aparte de esas, me encuentro con otras cicatrices que no son de tres zurcos pero igual ni idea de como chingados me las hice.

Por un lado no creo estar tan pendejo como para no acordarme donde o como me las hice y por otro lado, no creo estar tan pendejo como para haberme rasguñado o raspado o caído tantas veces.

Le voy a hablar a Carlos Trejo para que me ayude a resolver el misterio, espero que nomas sea un poltergeist al que le gusta arañar a la gente, porque no hay nada peor en el mundo de lo paranormal que un fantasma cogelón.


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