Observe usted estas manos:

No se fije en la cobija esa fea debajo de las manos, ni en el sueter deshilachado y por favor, por favor pase por alto las uñas. Trate de imaginar esas manos al natural, desnudas. Ahora bien, estas manos ¿Son bonitas?. Creo que está de más decir que son manos de mujer. Y de una mujer medio floja porque no se ven maltratadas.
No recuerdo con exactitud cuando fue la primera vez que toqué esas manos o que ellas me tocaron a mí, pero si recuerdo el día en que conocí a la persona que venía con ellas. Aquella fue una noche muy extraña.
¿Y cuantas noches más habrían de pasar antes de que esas manos se juntaran sobre mí en un abrazo? ¿Cuantas para que una de esas manos tomara la mía? Trato y no recuerdo caricias, en vez de eso me acuerdo que esas manos muy a menudo me daban un zape o me enseñaban el dedo de en medio y eso me encantaba más que cualquier caricia, después ya ni el dedo de en medio, luego ya ni siquiera se dejaban tocar por las mías.
No las extraño porque no me dieron tiempo de acostumbrarme a ellas, si no me hubieran dicho que eran esas manos, jamás las habría reconocido. De hecho ver la foto fue el pretexto para escribir sobre ellas y ya de paso confesar que tengo una fijación por las manos bonitas. Las manos de la foto son bonitas, pero ella tiene una hermana con las manos más bonitas que he visto en mi vida. Recuerdo que siempre que le veía las manos a su hermana le decía que le iba a tomar fotos y nunca lo hice.
Nunca es tarde para terminar lo que jamás empecé.
No recuerdo con exactitud cuando fue la primera vez que toqué esas manos o que ellas me tocaron a mí, pero si recuerdo el día en que conocí a la persona que venía con ellas. Aquella fue una noche muy extraña.
¿Y cuantas noches más habrían de pasar antes de que esas manos se juntaran sobre mí en un abrazo? ¿Cuantas para que una de esas manos tomara la mía? Trato y no recuerdo caricias, en vez de eso me acuerdo que esas manos muy a menudo me daban un zape o me enseñaban el dedo de en medio y eso me encantaba más que cualquier caricia, después ya ni el dedo de en medio, luego ya ni siquiera se dejaban tocar por las mías.
No las extraño porque no me dieron tiempo de acostumbrarme a ellas, si no me hubieran dicho que eran esas manos, jamás las habría reconocido. De hecho ver la foto fue el pretexto para escribir sobre ellas y ya de paso confesar que tengo una fijación por las manos bonitas. Las manos de la foto son bonitas, pero ella tiene una hermana con las manos más bonitas que he visto en mi vida. Recuerdo que siempre que le veía las manos a su hermana le decía que le iba a tomar fotos y nunca lo hice.
Nunca es tarde para terminar lo que jamás empecé.
© The SeRGe
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