Anoche Puerto Vallarta perdió su inocencia, anoche Vallarta cambió para siempre. Después de un acto tan cobarde como éste, nada será igual. Este tipo de cosas eran las que veíamos en las noticias con tranquilidad y con la seguridad de que aquí, eso nunca iba a pasar. Ayer nos arrebataron esa seguridad, nos despojaron de nuestra comfortable burbuja, anoche nos dieron una probadita de lo que está pasando en el resto del país. Escuchabamos y veíamos tantas noticias acerca de la violencia en México y aunque la realidad era trágica, nos sentíamos en una realidad aparte, un lugar en donde un atentado de este tipo era inconcebible. Nos han despertado abruptamente de ese sueño.
La historia que nos contabamos a nosotros mismos para convencernos de que nada de esto iba a pasar, era que al narco no le convenía que la gente se sintiera insegura y que el turismo dejara de venir. Con lo que pasó anoche, esa historia ya perdió su validez, imposible saber cuales sean sus planes, pero podemos estar seguros de que no será nada bueno.
Hoy Vallarta despertó en silencio, el silencio que inspira el miedo. Por demás está hablar de las autoridades, el hecho de que este tipo de cosas pasen sólo nos dice dos cosas: O deveras son unos ineptos o son cómplices del crimen organizado, no hay más.
Nosotros como sociedad, lamentablemente, no hay mucho que podamos hacer, no porque tengamos las manos atadas, sino porque estamos frente a un enemigo impredecible. En este momento hay gente inocente sufriendo por culpa de gente estúpida y de poco criterio. ¿Cómo luchar contra un enemigo que no da la cara? Un enemigo que no sabemos por donde nos va a atacar. Yo, como todos ustedes, repudio este acto tan cobarde, al igual que repudio a los cobardes que lo perpetraron, pero hasta ahí llega lo que puedo hacer, porque como ustedes, yo temo por la vida de mi familia y amigos.
Miedo e impotencia, eso es Vallarta está mañana. Habrá quien tenga el valor de hacer bromas al respecto, habrá quien todavía no sienta ningún temor de salir a los antros y los entiendo, cuesta trabajo creerlo y uno se aferra a ese Vallarta donde no pasa nada. ¿No salir ya a los antros? Puede ser que por un corto tiempo la gente se aleje de ese tipo de lugares, yo lo pienso hacer. Al menos hasta ver si éste será un patrón que se repita o un incidente aislado.
Y ahora nuestro flamante gobernador sale con la mamada de que fue un accidente, que unas personas consiguieron granadas, como si las vendieran en los supers y por andar jugando con ellas, una "accidentalmente" estalló. Lo bueno del crimer organizado es que te siguen dando segundas oportunidades, ya el tiempo se encargará de desmentir o confirmar las declaraciones de nuestro Gobernebrio. A ver con que nos salen si ocurre un segundo atentado.
Se acabó la edad de la inocencia, la ciudad más amigable del mundo ya se dio cuenta de que no todos quieren ser amigables, es como cuando te dijeron que Santa Claus no existe, como enterarte que te pusieron los cuernos. Vallarta perdió su inocencia en el transcurso de una noche. Se derramó sangre inocente y posiblemente otra no tan inocente, todo en nombre del interés de unos cuantos que desean controlar la ciudad por medio del caos y de influir miedo. Y las autoridades con sus intentos risibles de tapar el sol con un dedo, entiendo que a nadie le conviene que se piense en Puerto Vallarta como una ciudad insegura, pero va a ser muy difícil hacer creer a la gente su versión del accidente.
!Me han robado mi ciudad¡ Quisiera que hubiera algo que pudiera hacer, pero por el momento no puedo pensar en nada, hoy más que nunca Vallarta tiene que estar unido y enfrentar el miedo, no podemos dejar que nos amedrenten.
Ya no puedo pensar.
La historia que nos contabamos a nosotros mismos para convencernos de que nada de esto iba a pasar, era que al narco no le convenía que la gente se sintiera insegura y que el turismo dejara de venir. Con lo que pasó anoche, esa historia ya perdió su validez, imposible saber cuales sean sus planes, pero podemos estar seguros de que no será nada bueno.
Hoy Vallarta despertó en silencio, el silencio que inspira el miedo. Por demás está hablar de las autoridades, el hecho de que este tipo de cosas pasen sólo nos dice dos cosas: O deveras son unos ineptos o son cómplices del crimen organizado, no hay más.
Nosotros como sociedad, lamentablemente, no hay mucho que podamos hacer, no porque tengamos las manos atadas, sino porque estamos frente a un enemigo impredecible. En este momento hay gente inocente sufriendo por culpa de gente estúpida y de poco criterio. ¿Cómo luchar contra un enemigo que no da la cara? Un enemigo que no sabemos por donde nos va a atacar. Yo, como todos ustedes, repudio este acto tan cobarde, al igual que repudio a los cobardes que lo perpetraron, pero hasta ahí llega lo que puedo hacer, porque como ustedes, yo temo por la vida de mi familia y amigos.
Miedo e impotencia, eso es Vallarta está mañana. Habrá quien tenga el valor de hacer bromas al respecto, habrá quien todavía no sienta ningún temor de salir a los antros y los entiendo, cuesta trabajo creerlo y uno se aferra a ese Vallarta donde no pasa nada. ¿No salir ya a los antros? Puede ser que por un corto tiempo la gente se aleje de ese tipo de lugares, yo lo pienso hacer. Al menos hasta ver si éste será un patrón que se repita o un incidente aislado.
Y ahora nuestro flamante gobernador sale con la mamada de que fue un accidente, que unas personas consiguieron granadas, como si las vendieran en los supers y por andar jugando con ellas, una "accidentalmente" estalló. Lo bueno del crimer organizado es que te siguen dando segundas oportunidades, ya el tiempo se encargará de desmentir o confirmar las declaraciones de nuestro Gobernebrio. A ver con que nos salen si ocurre un segundo atentado.
Se acabó la edad de la inocencia, la ciudad más amigable del mundo ya se dio cuenta de que no todos quieren ser amigables, es como cuando te dijeron que Santa Claus no existe, como enterarte que te pusieron los cuernos. Vallarta perdió su inocencia en el transcurso de una noche. Se derramó sangre inocente y posiblemente otra no tan inocente, todo en nombre del interés de unos cuantos que desean controlar la ciudad por medio del caos y de influir miedo. Y las autoridades con sus intentos risibles de tapar el sol con un dedo, entiendo que a nadie le conviene que se piense en Puerto Vallarta como una ciudad insegura, pero va a ser muy difícil hacer creer a la gente su versión del accidente.
!Me han robado mi ciudad¡ Quisiera que hubiera algo que pudiera hacer, pero por el momento no puedo pensar en nada, hoy más que nunca Vallarta tiene que estar unido y enfrentar el miedo, no podemos dejar que nos amedrenten.
Ya no puedo pensar.
© The SeRGe
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