El alma se me quiere salir del cuerpo y cada vez que intenta hacerlo me provoca una sensación placentera, cosas raras que suceden en este Lunes en donde tengo que confiar más en mi lado siniestro. Dentro de una temporada en que el sol no es digno de confianza.
Hay un viento helado que nubla mi visión y me sumerge en un estado soporífero. Y en un instante todo cambia, todo es energía, todo es desesperación, se abren las cortinas y el sol está brillando como no lo había hecho en días.
La euforia me da miedo. Cuando uno es feliz en demasía puede hacer muchas estupideces, podría cometer el error decirte que te amo y que no te quiero olvidar. Y cuando la euforia se vaya, me voy a quedar aqui sentado, solo, contemplando mi vida incompleta. Ni feliz, ni triste. Indiferente, igual que tú.
Y no hay un recipiente donde pueda verter mi ansiedad, pero el momento se habrá ido y ya no importará y encontraré mas razones para sonreir.
Hay un viento helado que nubla mi visión y me sumerge en un estado soporífero. Y en un instante todo cambia, todo es energía, todo es desesperación, se abren las cortinas y el sol está brillando como no lo había hecho en días.
La euforia me da miedo. Cuando uno es feliz en demasía puede hacer muchas estupideces, podría cometer el error decirte que te amo y que no te quiero olvidar. Y cuando la euforia se vaya, me voy a quedar aqui sentado, solo, contemplando mi vida incompleta. Ni feliz, ni triste. Indiferente, igual que tú.
Y no hay un recipiente donde pueda verter mi ansiedad, pero el momento se habrá ido y ya no importará y encontraré mas razones para sonreir.
© The SeRGe
No hay comentarios.:
Publicar un comentario