Después de tanto tiempo sin saber de él, ayer lo encontré en el asiento del pasajero de una camioneta Liberty blanca que pertenece a la mamá de Ulises.
Sólo basto con poner el disco de Plastiko en el auto y de repente me di cuenta de que se había ido por mucho tiempo, lo más chistoso es que fueron pocas las veces que lo noté o que siquiera lo extrañé. Pero, lo importante es que sigue ahí y me di cuenta en el momento perfecto.
Una puesta de sol con sabor a funk no es algo que me pueda dar el lujo de tener todos los días. Nada como eso para hacerme viajar al pasado unos cuantos años, cuando contaba los días para el siguiente toquin, cuando el funky nos atrapaba a todos en la misma sinfonía, cuando los días tenían más horas y menos presiones, cuando no te bastaban los dedos de las manos para contar a tus amigos (aún los conservo claro, es sólo que andamos bien regados), cuando las pedas eran más importantes que las clases, cuando la grilla era más importante que las pedas o las clases, cuando el SeRGe SuPeRSTaR existía.
Ayer Domingo, me acordé lo que era ser él y me sorprendí de saber que ya muy pocas veces me acuerdo de él. Decidí que ya no voy a dejar que eso pase. Hoy Lunes sigue aquí, pero le es difícil coexistir conmigo en un ambiente de oficinas, como que le da asquito. Lo entiendo, pobre.
Todos deberían ir a Chacala por lo menos una vez en su vida, que sea así como la Meca, y ya de regreso se vienen escuchando el "Mondo Groovy" de Plastiko, podrán dejar este mundo en paz.
Sólo basto con poner el disco de Plastiko en el auto y de repente me di cuenta de que se había ido por mucho tiempo, lo más chistoso es que fueron pocas las veces que lo noté o que siquiera lo extrañé. Pero, lo importante es que sigue ahí y me di cuenta en el momento perfecto.
Una puesta de sol con sabor a funk no es algo que me pueda dar el lujo de tener todos los días. Nada como eso para hacerme viajar al pasado unos cuantos años, cuando contaba los días para el siguiente toquin, cuando el funky nos atrapaba a todos en la misma sinfonía, cuando los días tenían más horas y menos presiones, cuando no te bastaban los dedos de las manos para contar a tus amigos (aún los conservo claro, es sólo que andamos bien regados), cuando las pedas eran más importantes que las clases, cuando la grilla era más importante que las pedas o las clases, cuando el SeRGe SuPeRSTaR existía.
Ayer Domingo, me acordé lo que era ser él y me sorprendí de saber que ya muy pocas veces me acuerdo de él. Decidí que ya no voy a dejar que eso pase. Hoy Lunes sigue aquí, pero le es difícil coexistir conmigo en un ambiente de oficinas, como que le da asquito. Lo entiendo, pobre.
Todos deberían ir a Chacala por lo menos una vez en su vida, que sea así como la Meca, y ya de regreso se vienen escuchando el "Mondo Groovy" de Plastiko, podrán dejar este mundo en paz.
© The SeRGe
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