Y no, el titulo del post no es sarcasmo, estuvo chido mi cumpleaños, nomas que no he tenido tiempo de postear al respecto.
.
Pues si, cada pinche 6 de Marzo me vuelvo mas viejo, así que trato de hacerlo con estilo. Nunca he sido de celebrar mi cumpleaños acá con super parties ni nada de eso, en mi cumple, me gusta mas un cotorreo íntimo con los amigos. Mi cumpleaños empezó como la mayoría de los cumpleaños, en la mañanita; me desperté y me shineé para ir a la school, como todos estaban dormidos, pues nadie me dijo nada. Llegué a la escuela y fue cuando empezaron las llamadas a mi celular, amigos, familiares y hasta mi papá me hablaron para desearme un feliz cumpleaños (¿Y mis regalos? Bien, gracias).
.
Llegué a mi casa y no había nadie (...), la casa estaba bien pinche sucia y ni siquiera había algo de tragar. -Ah que bonito birthday!- dije yo. Me improvisé una comida y me fui al trabajo. Llegó al trabajo y no veo señales de que alguien sepa que es mi cumpleaños, por lo que me dí a la tarea de recordárselos así como no queriendo la cosa. Cuando por fin agarraron bien el pedo, me mandaron comprar un pastel y me cantaron las mañanitas, caían lágrimas de mis ojos (eso si fue sarcasmo). Después, mi Sandiri, que jamás de los jamases me ha dejado abajo, me ayudó a organizar una minipeda en la playita con los amigos; al principio solo eramos Gaby y Cecy (a.k.a. las Don Ruu), Sandyta et moi. Pero después le cayeron el Ulises y el Rulas, nos chingamos una botellita de un tequila muy pegador: Tequila Don Crispin, un tequilita que elaboran acá en Vallarta, pero esta muy bueno y muy pegador. Ahí estuvimos cotorreando, recordando los viejos tiempos y planeando los nuevos entre risas, hasta que llegó el momento en que mi chica púrpura se tuvo que retirar (no olviden que fue el Martes) por que al día siguiente tenía clases a las 7 de la mañana. Nos quedamos cotorreando las Don Ruu, Ulises, Rulas y yo, platicando en cotorreo nostálgico de todas las caricaturas que nos gustaba ver cuando eramos unos mocosos; hasta que les llegó la hora a las Don Ruu de retirarse también.
.
Pues si, cada pinche 6 de Marzo me vuelvo mas viejo, así que trato de hacerlo con estilo. Nunca he sido de celebrar mi cumpleaños acá con super parties ni nada de eso, en mi cumple, me gusta mas un cotorreo íntimo con los amigos. Mi cumpleaños empezó como la mayoría de los cumpleaños, en la mañanita; me desperté y me shineé para ir a la school, como todos estaban dormidos, pues nadie me dijo nada. Llegué a la escuela y fue cuando empezaron las llamadas a mi celular, amigos, familiares y hasta mi papá me hablaron para desearme un feliz cumpleaños (¿Y mis regalos? Bien, gracias).
.
Llegué a mi casa y no había nadie (...), la casa estaba bien pinche sucia y ni siquiera había algo de tragar. -Ah que bonito birthday!- dije yo. Me improvisé una comida y me fui al trabajo. Llegó al trabajo y no veo señales de que alguien sepa que es mi cumpleaños, por lo que me dí a la tarea de recordárselos así como no queriendo la cosa. Cuando por fin agarraron bien el pedo, me mandaron comprar un pastel y me cantaron las mañanitas, caían lágrimas de mis ojos (eso si fue sarcasmo). Después, mi Sandiri, que jamás de los jamases me ha dejado abajo, me ayudó a organizar una minipeda en la playita con los amigos; al principio solo eramos Gaby y Cecy (a.k.a. las Don Ruu), Sandyta et moi. Pero después le cayeron el Ulises y el Rulas, nos chingamos una botellita de un tequila muy pegador: Tequila Don Crispin, un tequilita que elaboran acá en Vallarta, pero esta muy bueno y muy pegador. Ahí estuvimos cotorreando, recordando los viejos tiempos y planeando los nuevos entre risas, hasta que llegó el momento en que mi chica púrpura se tuvo que retirar (no olviden que fue el Martes) por que al día siguiente tenía clases a las 7 de la mañana. Nos quedamos cotorreando las Don Ruu, Ulises, Rulas y yo, platicando en cotorreo nostálgico de todas las caricaturas que nos gustaba ver cuando eramos unos mocosos; hasta que les llegó la hora a las Don Ruu de retirarse también.
.
Una vez solos Ulises, Rulas y yo, el pinche chaparro enfermo y lascivo reveló su verdadera intención: Quería que fuéramos a un table. Yo no sería tan mamón en una salida ocasional a un table, si era mi cumpleaños, era fecha especial, bla bla bla. El pedo aquí, es que el pinche Rulas ya la agarró de ir por lo menos una vez por semana, eso es lo alarmante, pinche Rulas nomas utilizó mi cumpleaños de pretexto para ir a ver putas 2 veces en la misma semana. Bueno com0 sea, estuvo divertido. Yo que solo soy un simple mortal y no me la llevo de party con los liners del Bellaire voy de manera muy esporádica a los tables, solo conozco 3 de los que hay acá: el Candy's, el Hysteria y el Prestige.
.
Fue al Prestige a donde caímos ese día y la verdad prefiero los otros 2, los pinches meseros no te dejan de hinchar las bolas para que les consumas, pero lo que si estaba super botanísimo era la voz del wey que anuncia a las chavas, era un sonido imperceptible al oído humano, solo se alcanzaba a distinguir cuando decía "chica", "aplausos" y "continuamos con nuestro chow" (si así, chow) lo demás era indescifrable, parecía de esos cabrones que venden platos y vajillas en las ferias, que no les entiendes ni madres, pero ahí te tienen como pendejo viéndolos anunciar trastecitos.
.
Al final, terminé harto de que los meseros estuvieran chingue y chingue y nos abrimos a la chingada. Me dejaron en mi casa, cuando llegué abrí el refri para ver que había de tragar y ¡Oh Sorpresa!, había 2 pasteles adentro, aparte mi mamá había hecho una olla de pozole. Chales, acá mi family esperándome para cenar y yo viendo pelos. Ya me acosté a dormir y así terminó mi cumpleaños. Algo pasa conmigo en mis cumpleaños, nunca me ha gustado hacer planes de lo que voy a hacer ese día, supongo que me gusta que me sorprendan y afortunadamente, mis amigos nunca me han dejado abajo, tanto los que estuvieron ese día conmigo, como los que no pudieron por causas ajenas a ellos, pero que no por eso dejaron de enviar sus felicitaciones. Gracias a todos cabrones.
..
© SeRGe
No hay comentarios.:
Publicar un comentario